Gargantilla de macramé con labradorita, elaborada a mano mediante un tejido preciso que envuelve la piedra y define su forma con carácter y equilibrio. El hilo en tono burdeos crea un contraste profundo con los reflejos azulados de la labradorita, una piedra conocida por su juego de luces cambiante que se revela con el movimiento.
Cada pieza está construida de forma individual, cuidando la tensión del nudo, la proporción y la durabilidad, para que acompañe el uso cotidiano sin perder su presencia. Su diseño se adapta al cuello con ligereza, aportando un punto distintivo sin resultar excesivo.
La labradorita ha sido tradicionalmente valorada por sus cualidades energéticas, asociadas a la protección y la claridad interior. Se le atribuyen propiedades como:
Actuar como escudo energético frente a influencias externas.
Favorecer la intuición y la conexión con la propia percepción.
Acompañar procesos de cambio aportando estabilidad emocional.
Una pieza pensada no solo como adorno, sino como objeto con recorrido: hecha para permanecer, envejecer bien y formar parte de la memoria de quien la lleva.

