Collar de macramé perteneciente a la colección Pausa, una serie que propone detener la mirada y habitar el objeto con calma. Esta pieza está construida a mano con hilo encerado en tono tierra, trabajado con una estructura orgánica que acompaña la forma de la piedra sin imponerle rigidez.
En el centro, un ojo de halcón —de reflejos profundos entre el azul y el gris— aporta una presencia contenida y silenciosa. Su superficie pulida contrasta con la textura del nudo, generando un equilibrio entre materia y gesto.
Es un collar pensado para el uso prolongado, ligero y adaptable, que se integra con naturalidad al cuerpo. Una pieza que no busca imponerse, sino quedarse.
