El ópalo etíope es una gema cambiante. Sus destellos suaves —lechosos, irisados— no buscan imponerse, sino revelar su carácter poco a poco. Por eso este collar no es igual en cada mirada ni en cada persona.
Una joya pensada para llevar cerca del cuerpo, ligera pero con presencia, íntima y honesta.
Una pieza que no sigue tendencias: acompaña.
Detalles
Plata de ley trabajada a mano
Ópalo etíope natural en talla navette
Cadena de eslabón alargado
Pieza única

